sábado, 4 de enero de 2014

12 AÑOS DE ESCLAVITUD: LARGA ESCLAVITUD, LARGA PELÍCULA




















12 AÑOS QUE PEDÍAN UN RESUMEN MÁS ESCUETO Y VERAZ  


Como tantas otras veces, el mayor hándicap de "12 años de esclavitud" es sus expectativas. Una vez encumbrado a los altares de la excelencia cinematográfica, la cinta ha de pasar la prueba de un visionado mediatizado por la promesa de tocar el cielo. Y no es el caso. Sin abandonar la categoría de lo notable, el film no brilla como cabría esperar a la vista de su coro de aduladores. Por excesivamente largo y tedioso por momentos y por jugar con demasiada frecuencia con cartas marcadas por la inevitable emotividad de su argumento, la cinta queda fuera del grupo de las elegidas para la gloria, aunque nadie se vaya, ni mucho menos, a tirar de los pelos por pagar 7 euros en taquilla. 12 años de esclavitud pedían un resumen más escueto y más veraz que hubiera dejado mejor sabor de boca       

GRAVITY: BALLET ESPACIAL Y POCO MÁS





















PRODIGIOSO ESPECTÁCULO VISUAL AL SERVICIO DE UNA HISTORIA TRILLADA Y ÑOÑA

Entre los mantras más socorridos (y secundables) de la crítica de guardia se halla el desprecio a los espectáculos pirotécnicos urdidos para encubrir la indigencia argumental. Por eso resulta harto sorprendente su rendición sin condiciones a "Gravity", que, en realidad, es exactamente eso: un prodigioso espectáculo visual al servicio de una historia trillada y ñoña. Un 10 en efectos especiales y un 2 en el guión promedian un 6, nota bastante para pasarse por taquilla, pero, ni de lejos, para encumbrar este ballet más allá de la categoría de film de pasar el rato, aunque con el  matiz de lo meritorio de su escenario y de sus virguerías visuales
   

domingo, 3 de noviembre de 2013

THOR: EL MUNDO OSCURO



















DESMADRADO DESPLIEGUE PIROTÉCNICO AL SERVICIO DE UNA HISTORIA RARA Y TONTA

La segunda entrega de Thor sube drásticamente la apuesta, si del espectáculo visual se trata. Pero en todo lo demás, el resultado queda claramente a la baja y se resume en un desmadrado despliegue pirotécnico al servicio de una historia rara y tonta que, en realidad, ni siquiera se adscribe propiamente al género de superhéroes, sino, más bien, al de espadas y brujería. El reproche, además, es mayor si se considera que el film toma impulso en personajes acuñados por el mismísimo Walter Simonson, autor de la más brillante de las sagas del cómic, la de Surtur, que no le ha contagiado ni un ápice de su trepidante y épica brillantez. A la postre, lo que mejor funciona en la película es su registro de comedia, hecho ya suficientemente esclarecedor. Y, como guinda, la secuencia final, tras los interminables títulos de crédito (marca ya de la casa de las producciones Marvel) resulta ser la peor de cuantas se han visto.

Quien pague entrada por ver las aventuras del superhéroe Thor terminará, pues, defraudado. Así que mejor acudan ustedes con la intención de presenciar un gran espectáculo de efectos especiales, más vacío, eso sí, que un huevo de pascua, y tengamos la fiesta en paz.   

martes, 24 de septiembre de 2013

KICK ASS 2: SEGUNDAS PARTES NUNCA FUERON...TAN BUENAS



















NUEVO DESMADRE FRIKI, QUE, SIN ALCANZAR A SU PREDECESORA, OFRECE UNA DIGNA SECUELA

La brillantez y el torrente de diversión de Kick Ass dejaba el listón demasiado alto como para que su secuela la igualase. Y, en efecto, la segunda parte de las bizarras aventuras de Kick Ass no lo hace, sin que eso sea óbice para que ofrezca una nueva sesión de dislates, algunos muy divertidos, que no dejará descontento al respetable. Un nuevo desmadre friki que, sin alcanzar a su predecesora, ofrece una digna secuela en la que el número de superhéroes de primera regional se multiplica al tiempo que lo hace el de sus antagonistas. A lamentar, eso sí, la desaparición de "Bruma Roja", que aquí se transmuta en "Motherfucker" (fielmente traducido al spanish como "hijoputa"), malo, malísimo, pero no tan deliciosamente idiota como su antecesor.

En suma, no duden en acudir al cine más cercano a disfrutar de este enloquecido despliegue de frikis cuyo máximo superpoder es el de arrancar carcajadas con sus muy singulares hazañas
   

  

martes, 10 de septiembre de 2013

RIDDICK: TERCERAS PARTES NUNCA FUERON TAN BUENAS



















TERCERA ENTREGA DE LA SAGA, QUE NO DEFRAUDA, PERO TAMPOCO ENTUSIASMA

Tras la notable y original "Pitch Black" y "Las crónicas de Riddick", la saga del forzudo antihéroe espacial ofrece una tercera entrega en la que la solución propuesta para ganarse al respetable pasa por una vuelta a los orígenes, persiguiendo recuperar la atmósfera y la ambientación del film inicial, probablemente por cuestiones presupuestarias.

El resultado no está, desde luego, a la altura de su inspiración. Tras una estimable primera mitad del metraje, la cosa decae hasta alcanzar un flojo y previsible desenlace, tras un desarrollo clónico al del film original. Con todo, la película no defrauda y mantiene un estimable ritmo que impide cualquier aletargamiento. Así que aunque la historia hubiera podido dar más de sí, no hay motivo para pedir el libro de reclamaciones. Un producto digno, razonablemente solvente y que alcanza sus propósitos, en suma. Así que si les van las aventuras espaciales, pasen por taquilla y no les defraudará su paseo por esos mundos de Dios        

miércoles, 21 de agosto de 2013

PACIFIC RIM: LA BASURA, POR LAS NUBES




















UN INSULTO A LA INTELIGENCIA DEL ESPECTADOR QUE REBASA, UNA Y OTRA VEZ, LA FRONTERA DE LA VERGÜENZA AJENA 


"Pacific Rim" es cine-basura. Pero, esó sí, se inscribe nítidamente dentro de la corriente de alto presupuesto (puesta de moda de aquí a un tiempo: "Independence day", "Transformers"...), es decir, un guión que parece haber sido sacado directamente de un estercolero pero luego dotado del apabullante despliegue visual que agota su contenido y justifica, en principio, el pase por taquilla. Claro que aquí la cosa se desmadra, tanto por las sumas invertidas en pirotecnia audiovisual como por la incomensurable estulticia de la historia, ridícula en su planteamiento, ilimitadamente estúpida en su desarrollo y directamente abochornante en su desenlace. Un insulto incesante a la inteligencia del espectador que rebasa, una y otra vez, la frontera de la vergüenza ajena.

Guillermo del Toro se arropa de su troupe habitual (Torrente-Segura incluido) para intentar un pelotazo en la taquilla veraniega con un sonrojante revival de las películas niponas de monstruos gigantes que parece dirigido a espectadores sin la ESO y donde ni siquiera la imaginería visual funciona correctamente: en las luchas entre los bichos y los robots apenas se alcanza a discernir lo que sucede, tal es la confusión y el desmadre. Un desatino que sólo puede sostenerse bajo la persuasión de que o el espectador es tonto o ciego devoto del culto a las películas idiotas que caracteriza al director mejicano.

"Pacific" deberá ser, pues, el sufrido feligrés que pase por taquilla para ver este engendro si quiere vencer la tentación de abandonar la sala declamando en alta voz un nutrido conjunto de lindezas dirigidas a sus artífices.   

         

martes, 13 de agosto de 2013

GUERRA MUNDIAL Z: TAMBIÉN LOS ZOMBIES MADURAN



















El cine de zombies, obediente al mandato bíblico, nació y se multiplicó. Así que tras el parto (a cargo de papá George A. Romero), la criatura proliferó y dio origen a obras notables, desopilantes desmadres (viene de inmediato a la memoria toda la zombiexplotation italiana de los 80) y, finalmente, a una cansina retahíla de monótonas carnicerías que amenazaba con ahuyentar hasta a los más devotos del género. Y en esto llegan al rescate Max Brooks, poniendo en pie todo un universo que encuadra y da coherencia al conjunto, y Marc Foster, ofreciendo un film que da (por fin) un paso adelante, deja de lado el consabido festival gore y ofrece un gran espectáculo de acción que adentra al subgénero en una nueva era. Uniendo talento y medios, Guerra Mundial Z no defraudará ni a los zombie-fans (salvo que sean adictos a las vísceras, en cuyo caso lo que necesitan no es un cine, sino un psiquiatra) ni a quien se acerque a una sala de proyección buscando, sencillamente, un par de horas de buena diversión.

Bravo por esta nueva guerra mundial, que el film no hace más que iniciar (buena noticia) y que promete deparar satisfacciones en el futuro a condición de mantener el pabellón al mismo nivel. Entre tanto, hagan acopio de provisiones y prepárense a resistir, amigos, que la invasión va para largo y estos zombies no se paran en barras.