jueves, 25 de febrero de 2016

DEADPOOL: HISTORIAS DE SUPERANTIHÉROES





















FALLIDO FILM SOBRE LOS CONTRAVALORES DEL SUPERHÉROE QUE TERMINA POR SERLO SOBRE LOS SUYOS PROPIOS 


Es frecuente que en géneros cinematográficos sobresaturados surjan propuestas que intentan dar una vuelta de tuerca a sus convenciones para mantener el favor del respetable. La saturación de superhéroes lo hacía campo abonado para tal intento y aquí llega Deadpool a probar suerte. Y si hemos de medir el resultado por las cifras de taquilla, el éxito ha sido indiscutible. Ahora que si lo pasamos por el filtro de la calidad, el veredicto resulta muy distinto.

Deadpool retuerce la figura del superhéroe para adornarlo de cuantos vicios eran virtudes en sus modelos. Vengativo, sádico, salido, drogata...Todo ello envuelto en un lenguaje soez y un humor mordaz (e incesante). Un villano, en suma, sólo redimido por una buena causa: el amor y hacer justicia a unos (risibles) desalmados. El problema es que al servicio de tal empeño se ha puesto un guión que parece escrito por un idiota en una tarde de resaca, de encefalograma completamente plano, y que en su propósito de reescribir el género el film se ha pasado ampliamente de la raya. Como consecuencia, Deadpool es una cinta fea, soez, desagradable, cutre y predecible desde el minuto uno, cuyas pretensiones jocosas terminan muy pronto por perder efectividad para resultar cansinas y aburridas. Una especie de sesión non stop de "El club de la comedia" que, a la postre, resulta tan cargante que pide a gritos terminar cuanto antes. Deadpool intenta repetir lo que ya hizo con infinita mayor gracia y solvencia la magnífica "Kick ass" y fracasa estrepitosamente en el intento.

Por desgracia, el (inexplicable) éxito de taquilla hará que tenga segunda parte. Así que ya se sabe en qué no gastar el dinero cuando llegue el momento.                 

miércoles, 30 de diciembre de 2015

STAR WARS VII, EL DESPERTAR DE LA FUERZA: LA BATALLA DE LOS CLONES



















VISTOSO REMAKE DE LA ENTREGA INICIAL, QUE NI ABURRE NI EMOCIONA


Cuando se supo que J.J. Abrams estaría al frente de la nueva entrega de Star Wars, las alarmas se dispararon. Y es que tras el magnífico sabor de boca dejado por la última película de la saga, pasar la batuta al director de un bodrio como "Super 8" podía augurar el peor de los desastres. En honor a la verdad, no ha sido, por fortuna, el caso. Abrams y sus guionistas han optado por una solución fácil, pero eficaz: reescribir el primer film de la saga añadiendo nuevos protagonistas y ciertas (no excesivas) variaciones de guión. Así que el subtítulo correcto debiera haber sido el del episodio II, "La batalla de los clones".

El problema de tal invento es que los clones no están a la altura. La nueva generación no da la talla, aunque la protagonista raye más alto que sus compañeros de fatigas. Muy corto se queda el nuevo malo/malísimo, cuya comparación con Darth Vader es hiriente, aunque es aun rebasado en estulticia por el big boss, un sucedáneo del emperador a base de infografía con pinta de primo lejano de Golum. Y la antigua generación, avejentada y crepuscular, no viene al rescate, ejerciendo, más bien, como tributo a los fans de la saga desde su origen.

Con todo, el espectáculo es visualmente brillante y la historia conserva interés hasta el final, aunque vuelve a la puerilidad que el desenlace de la segunda tríada de películas parecía querer dejar atrás. Así que el pase por el cine queda justificado. El futuro deparará (visto el pelotazo logrado por el film) nuevas entregas. Hasta que la taquilla (que no la Fuerza) le acompañe, claro.                      

lunes, 3 de noviembre de 2014

LA ISLA MÍNIMA: LAS NIÑAS DE ALCASSER, AFTER 20 YEARS



















RECONSTRUCCIÓN INCONFESADA DEL CRIMEN DE ALCASSER QUE NO REBASA EL UMBRAL DEL CINE RESULTÓN Y VOLUNTARIOSO

Así como existen películas que reescriben libremente una historia ("Los intocables de Eliott Ness"), otras la reescriben inconfesadamente. Es el caso de "La isla mínima", recreación apócrifa del crimen de las niñas de Alcasser que plasma en imágenes la historia sórdida que la plebe imaginó (nunca probada, claro), pero sin mencionar en momento alguno sus fuentes. Y añade, además, un barniz de cine político en aras, creería el Director, de dar más peso al conjunto. 

El resultado se deja ver sin disgusto, pero no es, desde luego, la obra maestra que alguno ha querido pintar. Sus fallos (comenzando por los errores de  guión) saltan a la vista e impiden que el film salga de la zona del cine resultón y voluntarioso. Así que no es ésta una película mínima, pero tampoco máxima. Se queda en el escalón medio-alto. Lo que, en los tiempos que corren, y tratándose de un producto nacional, no está nada mal, por cierto.   

miércoles, 15 de octubre de 2014

PERDIDA: FINCHER SE REENCUENTRA

                                                                                                                               



















UNA LÚCIDA CRÍTICA DE LA OPINIÓN PÚBLICA Y UNA CÁUSTICA PERSPECTIVA DEL MATRIMONIO


Tras el cierto traspiés de "Los hombres que no amaban a las mujeres", David Fincher se reencuentra con este relato de falsas apariencias que esconde una lúcida crítica de la opinión pública y un cáustica perspectiva del matrimonio. Ciertos errores de guión impiden que el producto termine de ser del todo redondo, pero difícilmente saldrá defraudado de la sala quien aspire a ver un film de gran nivel que trae bajo el brazo unos cuantos buenos motivos de reflexión.

No se nos vuelva, pues, a perder Fincher, que está llamado a depararnos en el futuro nuevas alegrías  

viernes, 22 de agosto de 2014

GUARDIANES DE LA GALAXIA: PALOMITAS Y PIROTECNIA



















LERDO BLOCKBUSTER CUYA PRESUNTA ICONOCLASTIA LE HA GRANJEADO EL FAVOR DE LA CRÍTICA 

Si decíamos que "El amanecer del planeta de los simios" demostrada que ser un blockbuster no equivalía forzosamente a lerdez, los "Guardianes de la galaxia" vienen a hacer patente que, por desgracia, lo normal es que así suceda. Un guión estúpido da pie a dos horas de pirotecnia sin más propósito que tratar de entretener al personal a fuerza de sobrestimulación sensorial y ciertas dosis (muy pobres; nada que ver con "Los Vengadores") de humor. Tras lo cual ganan los buenos y a otra cosa, mariposa.

Lo asombroso es que semejante producto haya gozado del favor de la crítica. Aunque la cosa tiene su explicación: como el film se ríe, en realidad, de sí mismo y, por extensión, de todo el cine de superhéroes, los escribas de guardia se sienten sobremanera gratificados. Pero mucho ha de temerse que tal goce  no se acompañará del de los seguidores del género, con razones para creer que la burla va con ellos.

 Producto indigente y nada estimulante, en suma, que entretiene lo justo. Y, para postre, la escena adicional de rigor en los films de la Marvel, resulta ser la peor, con diferencia, de todas las rodadas
hasta hora. Guárdense, pues, de estos guardianes, que amenazan con volver a no tardar mucho  

EL AMANECER DEL PLANETA DE LOS SIMIOS: SIN MONERÍAS

















ESTIMABLE E INTELIGENTE CONTINUACIÓN DE LA PRIMERA ENTREGA, A LA QUE SUPERA 

En ninguna parte está escrito que un "blockbuster" deba ser necesariamente lerdo y trivial y la segunda entrega de la saga de los simios es buena prueba de ello. Una muy estimable película de acción y aventuras impulsada por un guión inteligente y de profundidad no desdeñable que justifica sobradamente el pase por taquilla y crea grandes expectativas sobre su continuación.

Así que no hará en absoluto el mono quien vea un pase de este amanecer que puede ser preludio de díaS brillanteS.
      

jueves, 3 de julio de 2014

TRANSCENDENCE: TRANSHUMANISMO MAINSTREAM



















Quienquiera que algo haya leído sobre el transhumanismo, y más quien se haya sentido atraído por sus sugerentes ideas, acudirá expectante al estreno de "Transcendence". Y con él, claro, el resto de la feligresía presente, que ni una cosa ni la otra y sólo pretende disfrutar de una superproducción made in Hollywood.

Sin ser la octava maravilla del mundo, "Transcendence" tiene la virtud de invitar a reflexionar sobre cosas sumamente interesantes, situando al espectador ante el dilema de decidir, al final, quienes son los buenos y los malos en esta historia sobre la inteligencia y las emociones que termina por plantear cuál es, en realidad, la esencia de lo humano. Y, de paso, si nuestra humanidad nos hace mejores o peores. Aunque, naturalmente, dentro del escaso grado de profundidad de un producto de masas, netamente mainstream y al servicio de todos los públicos.

Bien, pues, por esta parábola sobre los límites de la humanidad y lo que pudiera haber más allá de ellos, que es igualmente digna de verse como correcto espectáculo de intriga y acción. Y el que quien quiera más, que lea a Ray Kutzwail y deje volar la imaginación.