lunes, 20 de diciembre de 2010

CANCIÓN TRISTE DE TROMPETA: BODRIO DE FRENOPÁTICO



















Al terminar la experiencia, difícilmente soportable, de visionar el engendro que hoy ocupa el blog, un espectador medianamente consciente topará sus pelos erizados como escarpias. Y ello por dos razones.

La primera es comprobar que la industria del cine español se halla encabezada por un enfermo mental. Y es que sólo una aguda psicopatología puede explicar que alguien encuentre gratificante rodar las imágenes que conforman este desvarío, que carece de algo discernible como guión y se circunscribe a recrearse en el sadismo más grotesco, en la estupidez más demencial y en la brutalidad más absurda. Todo ello generosamente sazonado, por si no bastara, con los tópicos que alimentan intelectualmente (por decir algo) a la "intelligentsia" del cine español: Franco, la Guerra Civil, la Iglesia y demás panoplia.

Pero la segunda razón para el espanto no es menor: el visionado de esta deposición muestra con total crudeza en qué se gastan los impuestos con que usted, ciudadano de a pié, da de comer al Estado. Pues esta aberración ha sido, sí, puesta en pie con los dineros regalados por el ICO, Ministerio del ramo y demás donantes de rigor.

Terminada la proyección resulta evidente que el Director de la "obra" se ha cagado (no otra forma hay de expresarlo) en el respetable durante casi dos horas, arrojándole a la cara el montón de basura que alimenta una psique podrida por una mezcla de impulsos psicópatas y complejos infantiles irresueltos. En lugar de una inmediata visita al psiquiatra, De la Iglesia ha preferido escupir a la cara de quien haya tenido al mala idea de pagar por ver este engendro. Por eso, si al terminar la proyección se siente usted dominado por el asco, la rabia y la verguenza, no se preocupe: es un sanísimo signo de que aun mantiene un razonable grado de cordura. La que puede perder si se para a pensar que el dinero de sus impuestos seguirá nutriendo a gente como "Alex".

martes, 7 de diciembre de 2010

THE WAY: MAL CAMINO



















Cuando, al comienzo de "The Way", Martin Sheen recibe la noticia de que su retoño ha palmado como si le hubiesen dicho que sube la comisión de su hipoteca, se disparan las alarmas. Lo que , a la postre, resultará plenamente justificado. Porque "The Way" es un producto fallido, donde todo hace aguas. Desde la nefasta interpretación de Martin Sheen hasta una banda sonora que no pega ni con cola, pasando por un guión que parece escrito en dos tardes y una dirección a la altura de aquél. El resultado de todo ello es una especie de híbrido entre "Friends" y "Un país en la mochila", un producto "light" que vive del pintoresco exotismo de que reviste sus escenarios. Más que dudoso, por ello, que el visionado del film anime a alguien a emprender otra ruta distinta de la que conduce a la salida del cine.

Pero un valor sí tiene "The Way". Su generosísimo riego de "ayudas" prueba una vez más la letalidad de la subvención para la inteligencia y la creatividad. Seguramente porque saber que uno va a salir bien del empeño, pase lo que pase en taquilla, induce un letargo mental que conduce a desenlaces como éste. "The Way", el camino, termina, por eso, por hacer honor a su nombre, generando en el espectador el irresistible deseo de valerse de la milenaria ruta para mandar a todos a paseo.

lunes, 1 de noviembre de 2010

LA RED SOCIAL: TONELADAS DE GRAN CINE

















"La red social" es una de esas rara avis que asoman, muy de vez en cuando, por la gran pantalla para demostrar que en el cine aun hay sobrado margen para tocar el cielo. De una historia trivial, el invento del "Facebook", el talentoso David Fincher saca, más que petróleo, oro puro. Una lección de guión, interpretación, música, montaje...De lejos, la mejor película del año, muy por encima de la sobrevalorada "Origen". Pasen por taquilla, amigos. La inversión merece, de sobra, la pena y les reconciliará con la idea de que al cine se va a disfrutar de historias y a maravillarse de la capacidad de unos pocos elegidos para filmarlas.

domingo, 17 de octubre de 2010

BURIED: PROBLEMA DE EXPECTATIVAS




















Que alguien criado por estas latitudes (hablamos de finis terrae) dé un pelotazo en el mundo de la pantalla grande no deja de ser ciertamente remarcable (al tiempo que muestra el latente complejo de inferioridad que aun campa por sus respetos entre los oriundos). El problema se produce cuando los abajofirmantes terminan, al rebufo de tal subidón, por perder la perspectiva y suben al Olimpo lo que está dos o tres peldaños por debajo.

"Buried" es una obra meritoria y bien resuelta, que mantiene razonablemente la tensión narrativa hasta su (previsible) final. Pero hasta ahí llegan los galones de un film nada escaso en situaciones fallidas y errores de guión. Así que notable bajo, lo que, sí, está muy bien, pero, obviamente, dista mucho de la Matrícula de Honor que, bobaliconamente, se le ha querido colgar por no poca crítica desmadrada. Quien entre, pues, a la sala de proyección aguardando ver una obra maestra, topará con un cierto chasco, claramente visible en su expresión.

Acudan, pues, amigos, sin reparos, a visionar la estimable "Buried", pero nada de creer que va a pasar ante su mirada una obra de Kubrick, que esto da para lo que da. Y por eso, a la media hora de haber salido, bien puede haberse esfumado de su memoria casi cualquier rescoldo de las desventuras del enterrado, su móvil y demás invitados al claustrofóbico espectáculo.

sábado, 16 de octubre de 2010

MACHETE: RODRÍGUEZ, A CORTAR POR LO SANO


















"Machete", último desbarre del amigo Robert Rodríguez, prueba que éste se acerca al mismo desorden mental que aqueja a Tarantino: una forma de enajenación ególatra que persuade a quien la sufre de que el público jaleará cualquier cosa que urda por el mero hecho de ser made in him. Y si ese no es aun el caso es sólo por la considerable dosis de autoparodia del producto, que evidencia que el Director mejicano no se toma exactamente en serio la función. Ahora bien, debe esperarse que un día este sujeto deje de filmar cine basura con presupuesto de superproducción e invierta los considerables medios a su alcance en algo que no exija toneladas de complicidad del sufrido espectador para evitar el pataleo colectivo tras quince minutos de metraje.

Así que, querido Rodríguez, si para algo debe servir "Machete" es para cortar por lo sano tu descenso a un infierno donde sufrirás el tormento eterno de la compañía de Tarantino. Avisado quedas.

viernes, 1 de octubre de 2010

EL AMERICANO: UN CAFÉ CARGADO, POR FAVOR

















Un asesino a sueldo (o cómplice de idem., que tanto da) va de aquí para allá, mata que te matarás, hasta que, por razones comprensibles, unos tipos le ofrecen su propia medicina. Of course, el menda se salva (caso contrario, adiós, película), busca un escondite y allí (¡qué bonito!)se enamora de una hermosa dama y le inunda el anhelo de dejar atrás su vida errante para buscar la felicidad. Si creen que esto ya lo han visto una docena de veces, no se equivocan. Pues "El asesino" no da para más. Pero la cosa es aun peor. Y es que no contento con descubrir la pólvora (si de guión hablamos), el Sr. Director nos sirve este plato recalentado diez veces al mismo ritmo que una carrera de caracoles con reuma. El resultado, del que sólo se salva un par de secuencias afortunadas, es todo un desafío a la capacidad del espectador de mantenerse despierto. Así que si se les ocurre a ustedes acudir a visionar las andanzas de George Clooney, nada de "americano": un café cargadísimo será su único aliado en la dura batalla contra el sopor que les espera durante las siguiente hora y media. Aunque si sufren problemas de insomnio, no duden en abandonarse en los brazos de Morfeo: un sueñecito reparador vale más que cuanto esta anodina cosa puede ofrecerles.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

ORIGEN: RIZAR EL RIZO


















Un buen planteamiento argumental, un Director competente y medios en abundancia son, qué duda cabe, estimables bases para construir un digno producto fílmico. Pero, recuerden, amigos, esto del cine es, además de creación, arte, o como quiera llamársele, industria. Ergo, la productora invierte una pasta y quiere, lógicamente, que ésta le retorme multiplicado por factor mayor que 1. Y ahí está la causa de los males que afligen a "Origen". El sugerente guión (que, de todos modos, tampoco es de Premio Nobel, no se crean ustedes) aportado por Cristopher Nolan a los productores no debió parecerles garantía bastante de lo que la cosa fuera a rendir el fruto debido, así que, voila, añadimos pirotecnia, efectos especiales y torzazos a go-go y listo para servir. El resultado es un producto que se disfruta con gusto, pero que por quedarse a mitad de camino entre el cine "serio" y el puro espectáculo audiovisual no llega a funcionar del todo ni como lo uno ni como lo otro. Eso sí, desconfíen ustedes de los que proclaman al film como la séptima maravilla, pues, con una alta probabilidad, el Estudio, poniendo en práctica el guión, ha debido colarse en sus sueños para infundirles tan atrabiliaria persuasión.