domingo, 21 de marzo de 2010

EN TIERRA HOSTIL: ¿Y ESTO ES UN OSCAR?


















"En tierra hostil", la película oscarizada este año, tuvo un fugaz paso por estas latitudes. Tanto que sólo cuatro gatos la habrían visto antes de su oscarización. Para el resto, el film era una incógnita, al igual que la causa de su veloz tránsito por la cartelera. Tras visionarlo, ambos interrogantes se resuelven al tiempo. El segundo, al hacerse evidente que la película no sería capaz de mantenerse más de siete días en una sala que no desee ir derechita a la quiebra. Pues "En tierra hostil" es el clon de uno de esos productos de cine "independiente" made in Sundance, es decir, lento, parco de medios, tedioso y, por supuesto, con graves pretensiones y ensalzado por la crítica (vean, vean ustedes el cartel). Que semejante tostón haya sucedido a "Slumdog millionaire" en la atalaya de Hollywood prueba, más allá de cualquier duda, que todo es susceptible de empeorar.

Así que avisados quedan ustedes, amigos. Si pasan por taquilla a ver el Oscar de este año hagan gran acopio de paciencia y resignación. Lo mejor, el título, que avisa sin tapujos de donde se mete uno cuando entra en la sala de proyección. Y, por cierto, Cameron debe estar disfrutando, porque su ex se habrá hecho con el Oscar a la mejor pélícula otorgado por la Academia, pero, al mismo tiempo, al mayor bluff de la década, otorgado por unanimidad por los sufridos espectadores.

jueves, 11 de marzo de 2010

LOS HOMBRES QUE MIRABAN FIJAMEMENTE A LAS CABRAS: UNA TONTERÍA MUY TONTA


















Una película fracasa más cuanto más lejos se queda de alcanzar los fines con que fue rodada. Así que la que hoy ocupa el post es un completo fiasco, pues lo que iba para farsa cómica se queda en farsa estúpida y sin gracia. Tras visionar a George Clooney y compañía haciendo el ganso durante hora y media queda la impresión de que la cosa proponía una crítica en tono de cachondeo del mundo de los proyectos de alto secreto y asuntos similares, mostrando como semejante parapeto cobija a buen número de impostores e incompetentes. Pero, lejos de tal propósito, lo que al final resulta es un producto idiota, construido a base de presuntos gags que no hacen gracia ni al que los ha escrito.


La consecuencia es que lo único que el espectador termina por mirar fijamente es el reloj, a la espera de que remate de una vez una estupidez que nunca debiera haber comenzado.

martes, 2 de marzo de 2010

SHUTTER ISLAND: MAMÁ, ¿ESTA NO LA HEMOS VISTO YA?



















"Shutter Island", último film de Martin Scorcesse, no tiene nada de original: es la versión, made in el interfecto, de una historia ya contada muchas veces, y la mayoría, además, mejor. Durante medio metraje se nos presenta el universo a través de los ojos del protagonista. Durante el otro medio, tras rasgarse el velo, se nos desvela que el sujeto en cuestión está como unas maracas de Machín y que todo lo que parecía vaca era buey. Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado. Un cuento cuyo final empieza a hacerse obvio mucho antes de lo deseable e incomparablemente mejor llevado a la pantalla, por ejemplo, en 1.990 por Adrian Lyne, en "La escalera de Jacob".

Así que, en resumen, nada hay en "Shutter..." que pase de ser una buena factura (que alcanza el nivel de excelente en la fotografía de exteriores) al servicio de un producto dirigido al consumo masivo que pretende ganar tono "adulto" con algún que otro ramalazo de cine político. Pero, claro, como el amigo Scorcesse está en los altares de los doctores de la crítica, le han caído toda clase de parabienes y bendiciones por una película que hará que el feligrés de turno abandone la sala pensando que, si ellos lo dicen, será. Pues no, amigo, no lo es, desconfíe usted de los veredcitos de estos jactanciosos guardianes de las esencias como de los vendedores de la teletienda. O menos, todavía, por que, por lo pronto, éstos, si no te gusta, te devuelven el dinero.

lunes, 22 de febrero de 2010

EL HOMBRE-LOBO: LA LICANTROPÍA, SIN COMPLICACIONES


















Aun cuando la gran pantalla no ha estado nunca huérfana de licántropos, la puesta al día del clásico de la Universal de los años 40 seguía coleando como una deuda pendiente de la industria. 2.010 ha sido el año elegido por la propia Universal para zanjarla, poniendo a Joe Johnston al frente del proyecto. El resultado es fiel al perfil de su Director, un tipo solvente en su oficio, pero del que no cabe esperar, sin que tampoco lo pretenda, nada genial. De modo que el hombre bestia, muy correctamente interpretado por el amigo Benicio del Toro, corre, aúlla y ataca en un entretenido y bien tejido espectáculo que evoca con notable acierto el aire clásico de su antecesor. Y si alguien pregunta si eso es todo, la respuesta es sí, aunque añadiendo que en los tiempos presentes son amplia minoría los films que, como éste, superan con éxito la elemental prueba de comprobar si sus propósitos y sus fines guardan razonable concordancia sin dormir ni revolver las tripas al sufrido espectador.

sábado, 20 de febrero de 2010

PRECIOUS: PASADA DE FRENADA


















Situaba la virtud, un tipo tan de fiar como Aristóteles, en el justo medio entre dos extremos viciosos. "Precious" (último Globo de Oro), film con pretensiones de dramón aun más gordo que la protagonista, hace oídos sordos del estagirita y, como resultado, se pasa de frenada. Pero no un poquillo, no, sino kilómetros y kilómetros, hasta el punto de adentrarse por momentos, de pura excesividad, en el terreno de la comedia. El Director no parece haber advertido que, a fuerza de cargar las tintas, la película termina por perder cualquier verosimilitud y, con ello, paradójicamente, su eficacia dramática. Así que la impresión final es la de una farsa prefabricada para manipular toscamente la fibra sensible del espectador.

Y la guinda del pastel la pone la protagonista. Tras verla durante hora y media poniendo la misma expresión hierática de amargada nos enteramos, anonadados, de que ha recibido el Globo de Oro y que es, ahí es ná, candidata al Oscar. Así que ya sabéis, chicas, si os sobran unos kilitos, inventaos toda clase de desventuras, vividlas con expresión resignada y vuestro camino al Oscar por Precious 2 quedará llanito como un plato de sopa.

miércoles, 17 de febrero de 2010

CELDA 211: EN EL REINO DE LOS CIEGOS...


















El encumbramiento de "Celda 211" tras la reciente lluvia de Goyas obliga a dedicar unas líneas al film.

"Celda" es película de buena factura, un film que se deja ver con agrado, lo que, por tratarse de un producto español, no deja de ser digno de mención. Pero con él pasa lo que con el tuerto en el reino de los ciegos: desprovisto de la excusa de su origen, nos topamos con una cinta carcelaria más, preñada de todos los tópicos del género, incluyendo al protagonista "Malamadre", héroe/antihéroe que ya henmos visto cien veces y que resulta más falso que un euro con la cara de Popeye. Así que quien pase por taquilla para ver "Celda" no quedará decepcionado, pero, desde luego, no contemplará nada memorable, sólo una película correcta que si despunta como un coloso es merced a la cohorte de enanos que lo rodea. Así que a aumentar la estatura media, nenes, de modo que un tipo normal no pase por pivot de los Lakers, aunque la faena,eso sí, se antoja titánica.

domingo, 7 de febrero de 2010

LA CUARTA FASE: BUENOS PRINCIPIOS, MALOS FINALES



















El denostamiento general a que la crítica cinematográfica ha sometido a "La cuarta fase" es razón suficiente para pasar por taquilla a curiosear. Una película vapuleada por tipos que tienen buenas palabras para "Teniente corrupto" o "Sherlock Holmes" exige un vistazo que permita salir de dudas.

"La cuarta fase" sigue la estela de falsos documentales tipo "Blair witch project" o, más recientemente, la insufrible "Paranormal activity", aunque da una vuelta más de tuerca al asunto cuando la protagonista se presenta personalmente al principio del film para convencernos de que lo que se va a narrar es más cierto que la subida del IVA. Durante el metraje las imágenes filmadas y las secuencias presuntamente reales se mezclan y simultanean, en un original acierto. Tras la primera media hora, se tiene la sensación de hallarse ante un hallazgo en toda regla, pero, ay, entonces comienza la pendiente abajo. Cuando llega el momento de que el sugestivo planteamiento dé paso a la resolución, el film se desinfla para caer en la ramplonería y los lugares comunes.

Pagar una entrada por "La cuarta fase", con todo, merece la pena. La película ofrece instantes ciertamente perturbadores, aunque algo escacharrados, eso sí, por sus premisas argumentales (la audición de la grabación que la prota hace tras quedarse dormida es buen ejemplo de ello). Porque el fallo esencial del film estriba, en realidad, en el tema, que no deberían haber sido las abducciones alienígenas, sino la locura. En ese caso, y eliminadas ataduras extraterrestres, algo más de habilidad podría haber engendrado un producto tremendo, de nivel muy superior. "La cuarta fase" es, pues, la historia de lo que podría haber sido, pero no fue. Aunque , desde luego, puestos a elegir, acudan ustedes sin vacilación a contemplar los desmanes de estos sacamantecas cósmicos antes que la plúmbea "Invcitus", cuya visión hace clamar por un inmediato rapto alienígena que nos saque a toda prisa de la sala de proyección.