miércoles, 17 de febrero de 2010

CELDA 211: EN EL REINO DE LOS CIEGOS...


















El encumbramiento de "Celda 211" tras la reciente lluvia de Goyas obliga a dedicar unas líneas al film.

"Celda" es película de buena factura, un film que se deja ver con agrado, lo que, por tratarse de un producto español, no deja de ser digno de mención. Pero con él pasa lo que con el tuerto en el reino de los ciegos: desprovisto de la excusa de su origen, nos topamos con una cinta carcelaria más, preñada de todos los tópicos del género, incluyendo al protagonista "Malamadre", héroe/antihéroe que ya henmos visto cien veces y que resulta más falso que un euro con la cara de Popeye. Así que quien pase por taquilla para ver "Celda" no quedará decepcionado, pero, desde luego, no contemplará nada memorable, sólo una película correcta que si despunta como un coloso es merced a la cohorte de enanos que lo rodea. Así que a aumentar la estatura media, nenes, de modo que un tipo normal no pase por pivot de los Lakers, aunque la faena,eso sí, se antoja titánica.

domingo, 7 de febrero de 2010

LA CUARTA FASE: BUENOS PRINCIPIOS, MALOS FINALES



















El denostamiento general a que la crítica cinematográfica ha sometido a "La cuarta fase" es razón suficiente para pasar por taquilla a curiosear. Una película vapuleada por tipos que tienen buenas palabras para "Teniente corrupto" o "Sherlock Holmes" exige un vistazo que permita salir de dudas.

"La cuarta fase" sigue la estela de falsos documentales tipo "Blair witch project" o, más recientemente, la insufrible "Paranormal activity", aunque da una vuelta más de tuerca al asunto cuando la protagonista se presenta personalmente al principio del film para convencernos de que lo que se va a narrar es más cierto que la subida del IVA. Durante el metraje las imágenes filmadas y las secuencias presuntamente reales se mezclan y simultanean, en un original acierto. Tras la primera media hora, se tiene la sensación de hallarse ante un hallazgo en toda regla, pero, ay, entonces comienza la pendiente abajo. Cuando llega el momento de que el sugestivo planteamiento dé paso a la resolución, el film se desinfla para caer en la ramplonería y los lugares comunes.

Pagar una entrada por "La cuarta fase", con todo, merece la pena. La película ofrece instantes ciertamente perturbadores, aunque algo escacharrados, eso sí, por sus premisas argumentales (la audición de la grabación que la prota hace tras quedarse dormida es buen ejemplo de ello). Porque el fallo esencial del film estriba, en realidad, en el tema, que no deberían haber sido las abducciones alienígenas, sino la locura. En ese caso, y eliminadas ataduras extraterrestres, algo más de habilidad podría haber engendrado un producto tremendo, de nivel muy superior. "La cuarta fase" es, pues, la historia de lo que podría haber sido, pero no fue. Aunque , desde luego, puestos a elegir, acudan ustedes sin vacilación a contemplar los desmanes de estos sacamantecas cósmicos antes que la plúmbea "Invcitus", cuya visión hace clamar por un inmediato rapto alienígena que nos saque a toda prisa de la sala de proyección.

miércoles, 20 de enero de 2010

SHERLOCK HOLMES: ELEMENTAL, QUERIDO BODRIO


















Quien hace unos meses hubiera oído que Guy Ritchie terminaba su último film podría haber pensado, alborozado, que la segunda parte de la divertidísima "Rocknrolla" estaba lista para servir. Pero resulta que no. Lo que Ritchie estaba pariendo era una "versión" (por usar algún epíteto benévolo) del Sherlock Holmes de Conan Doyle en la que Holmes y Watson son dos acróbatas karatekas ocupados en liarse a mamporros con unos adoradores de Sarán. Un argumento, pues, producto de una sobredosis de Cannabis y hecho a la medida de un producto de serie Z made in Taiwan, condición que el film elude exclusivamente a base de presupuesto.

"Sherlock Holmes" es una insufrible payasada de encefalograma plano alimentada por un guión cuya insensatez y estulticia llega al extremo de obligar a invertir la mitad del metraje en explicar los desafueros argumentales narrados durante la otra mitad. Si asiste usted en sesión nocturna, prepárase,pues, a una dura batalla con el bostezo, a iniciar ya tras la primera media hora de proyección.

Patético, ridículo, soporífero e insufrible engendro de Ritchie que parece dispuesto a recaer en la profunda sima de la que había aparentado salir con "Rocnrolla". Así que es razonable suponer que este pobre desdichado ha vuelto a las andadas con Madonna y, claro, con semejante petarda al lado volcarse en la ingesta de "petas" resulta hasta disculpable como vía de escape de un infierno así.

sábado, 16 de enero de 2010

TENIENTE CORRUPTO: HERZOG, EN CAÍDA LIBRE



















"Teniente corrupto", remake del clásico filmado por el siempre excesivo Abel Ferrara en los 90, es un completo y risible fiasco, un producto que averguenza a quien lo contempla y que debería avergonzar a quien lo ha perpetrado. Un film que, a la postre, termina por devenir parodia del original y que incita al respetable a pedir la hora apenas alcanzada media hora de metraje.

Pero lo increíble es que este despropósito lleva la firma de Werner Herzog. La misma de "Aguirre", "Nosferatu" o "Firritzcaldo". Así que lo único que se revela realmente corrupto aquí es el talento de Herzog, que parece haber iniciado una cuesta abajo sin frenos cuyo final, dado semejante principio, no resulta sencillo imaginar. A poco, pues, que estime usted al cineasta germano, aléjese de este engendro como de la peste, evitando que su visión arruine irremisiblemente cualquier buen recuerdo.

lunes, 4 de enero de 2010

AVATAR: ALUCINANTE...CUENTO INFANTIL


















Es obvio que el propósito de Avatar es marcar un hito, mostrando a todo el mundo las potencialidades de la combinación de la síntesis de imágenes por ordenador y del 3D. El resultado está a la altura de las expectativas y constituye una de esos momentos que serán retenidos como punto de inflexión en la técnica de rodar imágenes en movimiento, equiparable al estreno de Star Wars. No dejen, pues, de perderse este increíble espectáculo visual en gran pantalla y formato 3D.

Claro que en tal propósito estriba, precisamente, el problema: un film que pueda ser visto por todo el mundo requiere de un guión para todos los públicos. Así que los apabullantes medios de Avatar quedan, a la postre, al servicio de una historia infantil de mínimo empaque. Es el peaje a pagar por disfrutar de un film que constituye un hito técnico, pero nada más.

LOS MICROBIOS, ALIADOS DE ESTE BLOG















El ataque traidor y alevoso de una horda de microbios y su secuela en forma de postración comatosa puede ser entendido como un problema o, parafraseando a Churchill, como una oportunidad. Tomémoslo en este segundo sentido y se abrirá ante nosotros una ocasión de visionado en masa de productos fílmicos, pasados o presentes, que destripar a los seguidores de este blog. Dicho y hecho. Comencemos, pues, a desgranar el resultado.

lunes, 30 de noviembre de 2009

ACTIVIDAD PARANORMAL: ACTIVIDADES PARA-ANORMALES


















El cine no es ajeno al fenómeno de las "burbujas": algo que se hincha hasta el paroxismo y luego desvela su auténtico, y nimio, ser. "Paranormal activity" es una de esas burbujas, la última muestra de infracine agigantada por el boca a boca en formato 2.0. Como híbrido bastardo de "El ente" y "Blair Witch Project", se lanza a mostrarnos, vía cámara doméstica, la experiencias presuntamente terroríficas de una parejita a las que un súcubo ocioso se dedica a voltear en la cama cuando se ha aburrido ya de los consabidos topetazos en la pared. Tras mortificar a los pobres sufridores (protagonistas y espectadores, por igual) durante hora y pico, el pérfido demonio, agotado el presupuesto, se decide, ya sin más zarandajas, a poseer a la moza y a cargarse al maromo en plan "Mortal Kombat". Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.

"Paranormal activity" es un bodrio de tomo y lomo que, debidamente redimensionado, valdría para un festival de cortos caseros. El film no causa miedo, sino la lógica irritación de quién comprende postreramente que el crecepelo que le han vendido es zumo de arándano caducado. Así que resulta ser, en efecto, una actividad para-anormales o, con más propiedad, para subnormales cinematográficos, únicos que podrán ver complacidos lo pelma que se ha vuelto últimamente el más allá.


Dedicado a mi sufrida compañía durante la proyección.